El selenio es un micronutriente esencial que el organismo requiere en pequeñas cantidades para mantener la defensa antioxidante y la función celular equilibrada. Actúa como cofactor de las glutatión peroxidasas y otras selenoproteínas, enzimas responsables de neutralizar radicales libres, proteger el ADN y preservar la integridad mitocondrial.
En su forma glicinato, el selenio se une al aminoácido glicina, lo que mejora su absorción y biodisponibilidad, potenciando su acción antioxidante sistémica. Este mineral también desempeña un papel crucial en la síntesis de hormonas tiroideas, la respuesta inmune adaptativa y la fertilidad masculina y femenina.