Los triglicéridos son un tipo de grasa presente en la sangre que el cuerpo utiliza como fuente de energía. Estos se producen principalmente a partir del exceso de calorías provenientes de alimentos como carbohidratos, grasas y azúcares. Cuando consumimos más calorías de las que necesitamos, el cuerpo almacena el exceso como triglicéridos en las células grasas, lo que puede contribuir a problemas de salud si los niveles permanecen elevados durante un periodo prolongado [1].
Qué es el colesterol
El colesterol, por su parte, es una sustancia cerosa que el cuerpo utiliza para construir células, producir hormonas y generar vitamina D. Existen dos tipos principales: el colesterol de lipoproteínas de baja densidad (LDL), conocido como "colesterol malo", y el colesterol de lipoproteínas de alta densidad (HDL), considerado "colesterol bueno". Un equilibrio adecuado entre estos tipos es esencial para mantener la salud cardiovascular [2].
Rangos clínicos sobre triglicéridos y colesterol
Los rangos recomendados para niveles saludables son los siguientes:
Triglicéridos:
- Normal: Menos de 150 mg/dL
- Límite alto: 150-199 mg/dL
- Alto: 200-499 mg/dL
- Muy alto: 500 mg/dL o más [3].
Colesterol LDL (malo):
- Óptimo: Menos de 100 mg/dL
- Límite alto: 130-159 mg/dL
- Alto: 160 mg/dL o más [3].
Colesterol HDL (bueno):
- Deseable: 40 mg/dL o más en hombres y 50 mg/dL o más en mujeres [4].

Efectos de tener altos niveles de triglicéridos y colesterol
Niveles elevados de triglicéridos y colesterol LDL pueden aumentar significativamente el riesgo de enfermedades cardiovasculares, como arterioesclerosis, ataques al corazón y accidentes cerebrovasculares. Además, los triglicéridos altos también se asocian con síndrome metabólico, diabetes tipo 2 y enfermedad del hígado graso no alcohólico [5][6].
La mirada de la medicina funcional a estos dos marcadores
Desde la perspectiva de la medicina funcional, los triglicéridos y el colesterol no se analizan de manera aislada, sino como parte de un sistema integral. Este enfoque considera factores como la inflamación crónica, el equilibrio hormonal, la salud intestinal y los hábitos alimenticios como elementos clave para regular estos marcadores. La medicina funcional busca identificar y tratar la causa raíz del desequilibrio, en lugar de limitarse a reducir los niveles mediante fármacos [7].
Cómo mejorar ambos marcadores de manera natural o con suplementos
1. Cambios en la alimentación:
- Incrementa el consumo de alimentos ricos en fibra, como vegetales, frutas, legumbres y granos integrales [8].
- Incluye grasas saludables provenientes de aguacates, nueces, semillas y aceites como el de oliva.
- Reduce el consumo de azúcares refinados, carbohidratos simples y alimentos ultraprocesados.
- Integra fuentes de omega-3, como pescado graso (salmón, sardinas) y chía [9].
2. Hábitos saludables:
- Realiza actividad física regular, al menos 30 minutos al día, cinco veces a la semana [10].
- Mantén un peso corporal saludable y evita los cambios bruscos de peso.
- Controla el estrés a través de técnicas como yoga, meditación o respiración profunda.
3. Suplementos herbales:
- Extractos de plantas como la hamelia patens disponible en Body Balance de Elevaté Botánica apoyan a mejorar niveles de azúcar en sangre y a bajar niveles inflamatorios.
- La cúrcuma y el jengibre ayudan a reducir la inflamación sistémica [12].
- Suplementos de omega-3 pueden mejorar el perfil lipídico y reducir los triglicéridos [13].

Referencias
- NIH. "What Are Triglycerides?" National Heart, Lung, and Blood Institute.
- Mayo Clinic. "Cholesterol: Top Foods to Improve Your Numbers."
- American Heart Association. "Know Your Numbers."
- CDC. "High Cholesterol Facts."
- Sacks, F. M., et al. "Dietary Fats and Cardiovascular Disease: A Presidential Advisory." Circulation, 2017.
- European Heart Journal. "Triglycerides and Cardiovascular Risk."
- Hyman, M. "The Blood Sugar Solution." Little, Brown and Company, 2012.
- Slavin, J. L. "Dietary Fiber and Body Weight." Nutrition, 2005.
- Calder, P. C. "Omega-3 Fatty Acids and Inflammatory Processes." Nutrition Research, 2006.
- Harvard Medical School. "Benefits of Exercise."
- Loguercio, C., et al. "The Effect of Silybin in the Treatment of Liver Disease." Digestive Diseases and Sciences, 2007.